De todos mis jueguecitos, este es el más tonto y, precisamente por eso, el más difícil de soltar una vez que empiezas. A veces las mejores ideas no necesitan más de una tarde para hacerse realidad.
La mecánica de Atrápame si puedes es de una simplicidad absoluta: hay un círculo en la pantalla y tienes que mantener el dedo (o el ratón) sobre él el mayor tiempo posible. El círculo, claro, no se va a dejar atrapar tan fácilmente e intentará escaparse de tu control cada vez que se acerque.
Suena ridículamente fácil hasta que lo pruebas. No hay niveles, no hay power-ups, no hay nada más que tú, el círculo y tu paciencia (o tu falta de ella). Es el tipo de juego perfecto para esos treinta segundos muertos entre tarea y tarea, cuando no te apetece ni empezar algo con más chicha ni tampoco quedarte mirando al techo.
Si quieres comprobar cuánto aguantas, pruébalo en play.ceslava.com/atrapame-si-puedes. Tienes más minijuegos parecidos, como Kill the Pixs o La más larga gana, reunidos en Juegos para procrastinar. Y el repaso completo a todos mis proyectos recientes lo tienes en esta entrada.

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