Hemeroteca digital pública de La Vanguardia

La Vanguardia hace pública su hemeroteca digital, archivos desde 1881, más de 127 años de historia digitalizados.

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Con la mala suerte de que yo nací­ un lunes:

“Entre el 2 de febrero de 1920 y el 12 de abril de 1982 los lunes no se publicaba el diario”
3 formas de buscar en la hemeroteca:
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Escribí esto el 6/11/2008

2 comentarios

  1. eugenio gonzalez dice:

    He consultado a través de la Hemeroteca Digital de La Vanguardia, un ejemplar del mes de julio de 1898 y he quedado sorprendido de la efectividad del servicio.
    Muchas gracias por ofrecer la posibilidad de consultar ejemplares antiguos a quien la pueda necesitar.

  2. Un servicio fabuloso… hasta por lo que jamás contó…

    LA VANGUARDIA,

    LOS DE LA ROSA Y LOS JIMí‰NEZ DE PARGA.

    Rafael del Barco Carreras

    Caso CONSORCIO DE LA ZONA FRANCA DE BARCELONA, 1980. Que toda la Prensa barcelonesa iba a por un chivo expiatorio, concretamente yo, lo descubrí­ desde el primer artí­culo publicado en Madrid por Cambio 16 el 18-11-1979, inspirado o dictado por José Martí­ Gómez, el actual Premio Nacional de Periodismo de Cataluña, La Vanguardia. Sin duda buscaban un culpable cuando ya sabí­an quien era el CEREBRO Y CULPABLE. Pero por diferentes, aunque siempre FINANCIERAS RAZONES, ese culpable no les interesaba. Y se inventaron lo de los “financieros de dudosa reputación”, atribuyéndome quiebras inexistentes (El Periódico), o que yo era el SECRETARIO de Antonio de la Rosa (El Noticiero), e incluso un DIRECTIVO del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (El Correo Catalán), donde jamás habí­a puesto los pies. SE INVENTARON MI VIDA, y creando la OPINIí“N PíšBLICA, mi culpabilidad.

    Que Javier volcó el Banco Garriga Nogués en su empeño, cargar a otros la culpa, cuadró con las financiaciones a los socialistas de Serra y Maragall, mis acusadores, y con la necesidad y ambición de periodistas, periódicos, abogados, juzgados y cualquiera que pudiera ni siquiera insinuar que él habí­a tenido algo que ver. Y NADIE LE CITí“. La interesada premisa de que el hijo no debí­a pagar por los delitos paternos se convirtió en dogma de fe. Yo declaraba ante el Juez, con piso de Piqué Vidal (abogado de los De la Rosa), y mis declaraciones, ni escritos a todos los Medios, no se publicaron jamás, ni aun 30 años después. La simple citación a Javier, 16-01-81, y su declaración a mis instancias, que hubiera podido cambiar todo el proceso, y merecí­a un vuelco en la información sobre el caso, además con un Javier, el hijo del principal inculpado huido, ya entonces muy célebre en el Mundo Financiero Español, ni UN COMENTARIO en la Prensa, NINGUNA PRENSA.

    Lo sucedido lo he contado, dentro de mis limitaciones, que son todas, por activa y por pasiva, pero a diario revolviendo papeles de entonces se me ocurren detalles, y una simple noticia descubierta en una de mis viejas carpetas, me obliga a más reflexiones. Ver en http://www.lagrancorrupcion.blogspot.com noticia del PAIS de Mayo de 1980. Y amplí­o el porqué LA VANGUARDIA publicaba poco o nada sobre el caso económico más importante en Barcelona desde MATESA. Es de tener en cuenta que La Vanguardia era entonces el primer, indiscutido e indiscutible fabricante de OPINIí“N PíšBLICA en Barcelona.

    Que los Godó fueran vecinos y amigos de los De la Rosa, no era suficiente para encubrirlos. Que los inundaran de publicidad y créditos a través del Banco Garriga Nogués, me cuadraba más. Pero si además fueran tan culpables como yo, que después de tres años encarcelado me condenan por “encubrimiento por conocer la procedencia ilí­cita de los dineros de Antonio de la Rosa…”, y por toda prueba aparecen unas sociedades (que yo tení­a más con otros socios registradas en el Registro Mercantil) donde en SOLO UNA figura Antonio, al igual que el otro encarcelado y condenado Fernando Serena, su socio en Automóviles Serena… por la misma regla de tres también el Conde de Godó era SOCIO de Antonio de la Rosa Vázquez, o sea, posible “encubridor”. Y lo sabí­a bien su periodista estrella en temas financieros, Feliciano Baratech (que personalmente me conocí­a) a “sueldo en negro” de Javier de la Rosa.

    Hay más consideraciones, el Bufete Jiménez de Parga, acusador por el Ayuntamiento, abogado de La Vanguardia (con la que terminará mal tras formar parte durante años de su Consejo de Administración, 1992) y del Banesto, propietario del Garriga Nogués (juicio actual por sus relaciones con el juez Pascual Estevill, mi entonces nefasto abogado)… un monumento a la í‰TICA…

    Y los “talonarios firmados en blanco” se hallaron en el Consorcio, a mano de los hijos de Antonio de la Rosa, la hija su secretaria y el hijo jefe del Departamento Técnico… y hasta el infinito de “casualidades”… que por lo visto las sabí­a el TODO BARCELONA, del que yo no formaba parte… de esas casualidades que se transforman en pruebas si un interesado juez de instrucción y abogados “defensores y acusadores” se ponen de acuerdo…

    Y HABíAN DESAPARECIDO desde 1974 al 79 UN MíNIMO DE 10.000 MILLONES… no 1.100… Y DEL BANCO GARRIGA NOGUí‰S 100.000 MILLONES… entonces una disparatada cifra.

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